Archivo mensual: febrero 2011

Poema Promesa… en la música y voz de Andrés Fernández

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Pasando Pasa… uno de mis poemas, musicalizado por el artista argentino Andrés Fernández.


Bre-vehemente

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I

Busca dentro de ti

que el alba llega

como llega la hora y el suplicio.

Hay un fuego vehemente en tu mirada

que no se rendirá.

Y yo, en el muro

junto al zorzal, el ficus

y este  jazmín que espera,

extenderé mis alas y mi sombra.

 

 

II

 

El tiempo pasa

quitándole las  hojas

a este libro de piel

que se desea tuyo.

Por eso,  mira

llena tus ojos jíbaros

del tango entre mis piernas

que el tiempo pasa

y mis labios palpitan

a punto de cosecha.

 

 

III

 

Hoy es día de lluvia, amor

y lluevo con el día

y me derramo azul, sin horizonte.

Busco lo que no existe, quizás

mientras la lluvia  limpia las heridas.

Te veo en el cristal de la ventana

perfil de espumas

señalando el faro de tu boca.

Al fin, me digo:

es sólo un hombre,

otro, que va buscando su reflejo.

Y sin embargo

no puedo desprenderme de tus ojos

del calor de tu mano, ni tu sombra.

 

Y por instinto sigo

un paso más, razón adentro

a brújula perdida,

un paso más, amor

que llueve tanto…

 

IV

 

¿Quién no tiene en su aljaba

cuervos dormidos,

inexplicables

como un beso lejano?

 

Yo ando, a veces,

con resplandor de lunas

en mi ceguera,

por heroísmo de vivir en vida

inmune a  las tormentas.

 

Tu hambre es alimento

sobre mi torpe mano

y  apenas digo

eso, que tantos saben

calladamente.

 

V

Dame tu soledad, aquí en mi pecho

de soledad henchido.

 

Y apura el paso

cruzando  oscuridades,

que  acariciar el lomo de la noche

es  mendigar

a  la mano de los tristes.

 

VI

Tierra fecunda soy, húmedo Virgo

propensa al verde y las raíces.

Me copulan el aire, el fuego,

la risa de las aguas rompiendo espumas.

Eterna observadora de celajes rosados

y brumas sempiternas.

Nacida  fui,  para el bosque de tus ojos,

para el rocío de tu boca cuando anochece.

 

.

VII

 

Cual  zarpazo de tigre

a mitad de las sombras,

caí bajo el influjo de tu hechizo.

Y ahora,  ando errante

por la ciudad en celo,

con tu nombre en la boca

golpeando las ventanas,

con un trago de luna

que me embriaga la lengua

y se empoza en mis sienes,

como un presagio,

como ese  águila

lenta, posándose

de par en par, sus alas

sobre  tu mano.

 

Jeniffer Moore

http://www.poetario.blogspot.com

jeniffer_moore@hotmail.com